6 tips para definir el precio de tus cursos

Ponerle precio a tu curso puede ser un desafío, sobre todo en las primeras etapas de tu empresa, cuando recién empezás y todavía no tenés muchos parámetros a tu alcance ni la confianza de la experiencia. En estas líneas te vamos a orientar para que sepas cómo pensar el tema y qué tenés que considerar al fijar un precio. Hay dos puntos centrales para poner un precio. Uno es el costo; es el más evidente, el precio que fijes debería ser suficiente para que logres cubrir los gastos (aunque, a veces en un primer momento se trabaje a pérdida, a largo plazo es indispensable que tus precios sean lo suficientemente altos para cubrir tus gastos). El segundo punto es el valor que tienen tus cursos para el público al que querés llegar. O sea, ¿cómo percibe la gente tus cursos? ¿como una experiencia cara, sólo para una elite? ¿como una experiencia valiosa y más barata que la competencia, la que conviene probar porque está a un precio accesible? Observá que en estas preguntas (relacionadas con cuestiones centrales del marketing), estamos vinculando el precio de tus cursos con el de tus competidores. Y también vinculamos el precio con la comunicación, cómo transmitimos y cómo los clientes perciben el valor de un curso.

Ahora bien, llevemos a la práctica en consejos concretos, las ideas anteriores en estos 6 tips para definir el precio de tu curso:

1. Analizá el mercado: ¿quiénes ofrecen cursos similiares al tuyo? ¿cuántos competidores hay? ¿quiénes son sus clientes? ¿los consumidores prefieren marcas establecidas? ¿por qué eligen a la competencia? ¿cuáles son los precios de estos competidores? Tratá de definir tus precios cerca de los precios de los competidores porque, si son muy bajos, la gente desconfiará de la calidad de tus cursos, y si son muy altos, les parecerán muy caros en comparación a los de la competencia. Por otro lado, entender por qué eligen a la competencia y si prefieren marcas establecidas es importante a la hora de comunicar el valor de tus cursos. 2. Estudiá el target, es decir, el público objetivo al cual uno se dirige. ¿Cuál es el poder adquisitivo de los clientes potenciales? Es importante buscar el precio que esté al alcance del target y no muy por debajo de lo que pueden pagar. 3. Pensá si querés usar el precio como factor diferenciador. En algunos casos, el precio puede usarse para entrar al mercado y atraer clientes. Las llamadas “estrategias de penetración” suelen utilizar un precio bajo para captar el interés de los consumidores y lo mantienen bajo durante un tiempo hasta que ya ganaron suficientes clientes; luego lo aumentan. 4. Destacá tu factor diferenciador. Otra estrategia para entrar al mercado es mostrar lo que te hace único. En vez de poner el acento en el bajo precio, poné el acento en la mejor calidad de tu oferta. ¿Qué hace que tus cursos sean distintos al de los competidores? Nadie mejor que vos para saber qué es lo que te hace único; puede ser algo tangible como la calidad de los materiales que usás, como algo intangible, la pasión y dedicación que le ponés a la enseñanza, tu trayectoria, la historia familiar. En el marketing, ser único es una ventaja. Atraés por ser diferente a los demás, y esta ventaja que te permite poner precios más caros que tus competidores. 5. Comunicá el valor de tus cursos, es decir justificá el precio. Siempre vas a encontrar algo que te destaque y te haga diferente (aunque no sea algo inédito, seguramente hay algo que sólo vos ofrecés). Encontrá eso que te distingue y comunicalo bien. 6. Probá: lo mejor para encontrar el precio más conveniente es probar. No le tengas miedo a las pruebas, por el contrario, lo mejor es poner distintos precios y observar cómo reaccionan los clientes ante cada uno de ellos. Luego, comparar los resultados y elegir el que tuvo mejor desempeño.

En definitiva, poner un precio no es una ciencia exacta, sino más bien una tarea de dedicación y atención. Mirá a tu alrededor, a tus cursos, tus clientes potenciales y animate a fijar precios comunicando el valor de lo que ofrecés. Ese es el secreto, ni más ni menos!